Tabanazo, zapatiesta y costalá: el fútbol contado en manchego
Cuando el fútbol llegó a Albacete en 1917 no existía vocabulario deportivo. Solo había vocabulario de labranza. Y con él se narró el juego.
Juanito, te describo una jugada y me dices si la entiendes.
Dale.
El nueve se pega una costalá en el área, se levanta con una barraquera que no veas, le mete un tabanazo al central, se lía una zapatiesta, y el pobre acaba arranao y con las gobanillas molías.
Perfectamente. Palabra por palabra.
Y si eso lo cuentas en Sevilla o en Bilbao, no se entera nadie.
Ese es el tema de hoy.
Ese es. Porque el fútbol en Albacete no se ha contado nunca en castellano de diccionario. Se ha contado en manchego.
Vamos por partes, que hay que traducir. Una zapatiesta no es una tangana.
No. Zapatiesta es descontrol, follón, desmadre, pelea acalorada. Y su hermana pequeña es «pitoste», que es cuando la cosa está poco clara o se complica de forma inesperada. Las dos están recogidas en El Bienhablao, el diccionario que reúne el vocabulario compartido de Albacete, Ciudad Real, Guadalajara, Cuenca y Toledo.
Orden natural de un derbi: empieza en pitoste y acaba en zapatiesta.
Ese es el orden, sí.
Sigamos. Los golpes.
Aquí nadie se da un golpe: se da un tabanazo. Nadie se cae: se pega una costalá. Nadie llora: pilla una barraquera. Nadie tiene calor en la grada de agosto: está asorratao. Y a nadie le duelen las muñecas: le molestan las gobanillas.
Y nadie quiere un poco.
Quiere una miaja. Y si le han dado mucho la vara, se va al pijo.
Que es lo que decimos aquí en vez de mandar a la porra.
Exacto. Y en la grada no hay niños: hay guachos. No hay gente de fiesta: hay gambiteros. Nadie se echa la siesta antes del partido de las cinco: se echa una zorrica.
Y luego está el «no, ni ná».
El «no, ni ná» es una obra maestra. Dos negaciones que significan «anda que no». Si alguien dice «no, ni ná lo que corre este chaval», es el mayor elogio que se puede hacer en esta provincia.
Bien. Ahora la pregunta buena: ¿de dónde salen todas estas palabras?
Aquí está lo interesante, y no es ocurrencia nuestra. Hay investigación detrás, y con fechas.
Dispara.
▸ En 1981, el Instituto de Estudios Albacetenses publicó junto al CSIC El habla de La Roda de La Mancha, de Chacón Berruga. ▸ En 1983 salió Así habla La Mancha, de Serna Pérez. Y hoy el grupo GraVa, de la Universidad de Castilla-La Mancha, ha delimitado por dónde se extiende el habla manchega: La Mancha, Campo de Montiel, Tierra de Alarcón, Campo de Calatrava, la Mesa de Ocaña.
Cuarenta años de estudio.
Y su conclusión sobre el vocabulario es la clave del asunto: ▸ las mayores diferencias con el castellano normativo no están en cualquier sitio. Están en los aperos y en las tareas agrícolas. Esteva. Toza. Pescuño. Empiedro. Trócola.
A ver, ¿un apechusque qué es exactamente?
Ahí está. Un apechusque hoy es un trasto, un chisme. ▸ Pero originalmente significaba herramienta, apero de labranza. «Tráete los apechusques» era «tráete los aperos».
Entonces...
▸ Entonces cuando el fútbol llega a Albacete en 1917, de la mano de Franklin Albricias, aquí no había vocabulario deportivo. No existía. Había vocabulario de labranza. Y la gente narró el fútbol con las únicas palabras que tenía.
El fútbol se contó con las palabras del trigo.
Literalmente. Un delantero no corría: se deslomaba. Y todavía hoy, si un equipo juega mal, decimos que va arando.
Hay una segunda parte de esto, que es la de los motes.
La mejor. Piensa en los ídolos del Alba: Catali, Coco. Nadie los llama por su nombre completo. Y eso no es cosa del fútbol: es cosa de aquí. ▸ El Instituto tiene publicado un Diccionario de gentilicios y seudogentilicios de la provincia de Albacete, en la revista Zahora, número 42. Un catálogo entero de cómo se apodan los pueblos entre sí.
O sea, que la grada le pone mote al delantero por el mismo mecanismo por el que Tomelloso le pone mote a Valdepeñas.
Mismo músculo. Solo que uno lleva siglos funcionando y el otro llegó hace poco más de cien años.
¿Y ahora qué pasa con estas palabras?
Ha pasado algo curioso, y también tiene fecha. ▸ Entre 2002 y 2006, con Los Chanantes en televisión, «gambitero» y «apechusques» salieron de aquí. Hoy las usa gente que no ha pisado Albacete en su vida.
Hemos exportado el vocabulario antes que el equipo.
Ahí lo dejamos.
Pero con una petición. Si vuestro abuelo usaba una palabra en el campo del Parque de los Mártires que ya no dice nadie, escribídnosla.
Porque las palabras del fútbol se conservan solas. Las del campo, no. Y resulta que son las mismas.
Diccionario manchego de fútbol
Cien palabras y expresiones que se dicen en Albacete y en La Mancha, con su significado y con la jugada en la que las usaría cualquiera en el Carlos Belmonte. Recopilación divulgativa a partir del habla corriente y de recopilaciones como El Bienhablao; no es un diccionario académico.
- Acho
- Apócope de «muchacho». Vocativo universal en Albacete.
- En el campo
«Acho, mira la que ha liao el nueve.» - Agonías
- Persona impaciente, que no sabe esperar.
- En el campo
El que a los diez minutos ya pide el cambio. - Aguachinao
- Aguado, sin cuerpo, sin sustancia.
- En el campo
Un partido aguachinao: cero remates, cero emoción. - Ajuntar
- Juntar, hacer las paces. Lenguaje de patio.
- En el campo
«Ya no te ajunto» tras la pachanga del recreo. - Alobao
- Atontado, ausente, con la cabeza en otro sitio.
- En el campo
El central que se queda alobao en el saque de esquina. - Amerar
- Rebajar con agua, aflojar la intensidad.
- En el campo
Amerar el ritmo en el 80 para aguantar el 1-0. - Apalancao
- Instalado, sin moverse del sitio.
- En el campo
El delantero apalancao en el área esperando el centro. - Apechusques
- Trastos, chismes. Originalmente, aperos de labranza.
- En el campo
«Recoge los apechusques» al final del entrenamiento. - Arando (ir)
- Trabajar sin avanzar, como el arado en tierra dura.
- En el campo
«Va arando» se dice del equipo que corre y no juega. - Arrancao
- Sin fuerzas, agotado, arrastrando las piernas.
- En el campo
Llega arrancao al minuto 70 y pide el cambio. - Arrear
- Golpear con fuerza. También ir muy deprisa.
- En el campo
Arrearle desde la frontal sin pensarlo dos veces. - Asorratao
- Aturdido por el calor, medio grogui.
- En el campo
Agosto en el Belmonte: la grada entera asorratá. - Atacao
- Nervioso, alterado, fuera de sí.
- En el campo
El banquillo atacao en el descuento. - Atrochar
- Ir por el atajo, campo a través.
- En el campo
El extremo que atrocha por dentro en vez de abrir. - Baldao
- Reventado, deshecho físicamente.
- En el campo
Baldao tras noventa minutos de presión alta. - Bardal
- Zarzal, matorral espeso.
- En el campo
Sacar el balón del bardal detrás de la portería. - Barraquera
- Llantina grande, llorera.
- En el campo
La barraquera del ascenso de 1991. - Bochorno
- Calor húmedo y pesado que no deja respirar.
- En el campo
Bochorno de julio en la pretemporada. - Bonico
- Despacio, con cuidado. También «bonito».
- En el campo
«Bonico, bonico» al sacar el balón jugado desde atrás. - Cachumbo
- Cacharro viejo, trasto que apenas funciona.
- En el campo
El cachumbo de autobús del desplazamiento. - Cantazo
- Golpe dado con una piedra. Por extensión, golpazo.
- En el campo
El cantazo desde treinta metros que se cuela por la escuadra. - Capacho
- Espuerta de esparto para acarrear.
- En el campo
Salir del campo con el capacho lleno: cuatro goles encajados. - Cascar
- Golpear. También hablar sin parar.
- En el campo
Cascarle al balón de primeras. - Chafar
- Aplastar. También aguar la ilusión.
- En el campo
Un gol en el 93 te chafa la temporada. - Chichas
- Carne. «No tener chichas» es no tener fuerza.
- En el campo
Un delantero sin chichas no aguanta a un central. - Chino-chano
- Despacio, sin prisa pero sin parar.
- En el campo
Chino-chano hasta la permanencia matemática. - Chispao
- Achispado, alegre por la bebida.
- En el campo
La peña vuelve chispá del desplazamiento. - Chorrá
- Tontería, memez, cosa sin importancia.
- En el campo
La chorrá de expulsión que te cuesta el partido. - Chuchurrío
- Mustio, marchito, sin vida.
- En el campo
Un ataque chuchurrío, sin banda ni desborde. - Cisco
- Jaleo, alboroto, follón.
- En el campo
Se armó un cisco en el córner del descuento. - Coscorrón
- Golpe en la cabeza.
- En el campo
Coscorrón en el remate y a la enfermería. - Costalá
- Caída aparatosa, batacazo.
- En el campo
La costalá del lateral cuando le hacen el caño. - Descuajaringao
- Desarmado, desmontado, roto por dentro.
- En el campo
Un equipo descuajaringao tras el segundo gol. - Deslomarse
- Partirse el lomo, esforzarse hasta reventar.
- En el campo
El pivote se desloma cubriendo dos bandas. - Despatarrao
- Con las piernas abiertas, tirado en el suelo.
- En el campo
El portero despatarrao después del uno contra uno. - Empanao
- Despistado, ido, fuera del partido.
- En el campo
Empanao en el marcaje del segundo palo. - Emperrarse
- Obcecarse en algo sin dar el brazo a torcer.
- En el campo
Emperrarse en el balón largo cuando no hay rematador. - Enguachinao
- Encharcado, lleno de agua.
- En el campo
Campo enguachinao y balón que no bota. - Esbarar
- Resbalar, escurrirse.
- En el campo
Esbarar en el barro justo al rematar. - Esclafar
- Aplastar, reventar, romper de un golpe.
- En el campo
Esclafar el balón contra el larguero. - Escurrío
- Muy delgado, sin carnes.
- En el campo
Un extremo escurrío pero con dos piernas de acero. - Espachurrar
- Aplastar hasta deshacer.
- En el campo
Espachurrarse contra la valla celebrando el gol. - Esportón
- Espuerta grande de esparto. Cantidad enorme.
- En el campo
Un esportón de ocasiones falladas. - Esturrear
- Desparramar, esparcir sin orden.
- En el campo
La defensa esturreá por todo el campo. - Fardar
- Presumir, lucirse.
- En el campo
Fardar de bufanda granate fuera de la provincia. - Farfolla
- Hojarasca del maíz. Apariencia sin sustancia.
- En el campo
Mucha farfolla en la previa y luego cero remates. - Fetén
- Estupendo, auténtico, de lo bueno.
- En el campo
Un centro fetén al segundo palo. - Flama
- Bocanada de calor seco.
- En el campo
La flama que sube del césped a las cinco de la tarde. - Gachas
- Plato manchego de harina de almorta.
- En el campo
Gachas antes del partido y a aguantar el frío de diciembre. - Gambitero
- Juerguista, aficionado a la fiesta.
- En el campo
Gambiteros de peña camino de un desplazamiento. - Gobanillas
- Muñecas de la mano.
- En el campo
Al portero le quedan las gobanillas molías tras el paradón. - Guacho
- Niño, chaval.
- En el campo
Los guachos de la cantera pidiendo la camiseta. - Guarrindongo
- Sucio, desaseado.
- En el campo
La equipación guarrindonga después de un campo embarrado. - Jamacuco
- Soponcio, indisposición repentina.
- En el campo
El jamacuco de la grada en el penalti del descuento. - Jinjas
- Cobarde, sin arrestos.
- En el campo
No seas jinjas y ve al balón dividido. - Lambucero
- Goloso, el que anda picoteando de todo.
- En el campo
Lambucero del área: vive de los rebotes. - Machacar
- Golpear repetidamente. Superar con claridad.
- En el campo
Machacar al rival en la segunda parte. - Malaje
- Persona sin gracia, con mala sombra.
- En el campo
El malaje que celebra el gol delante de la afición local. - Melón
- Tonto, torpe. También la fruta.
- En el campo
«Pero qué melón», cuando fallas a puerta vacía. - Miaja
- Migaja, un poco, una pizca.
- En el campo
Una miaja de suerte en el remate y entra. - Mochales
- Loco, chalado.
- En el campo
Estar mochales por el Alba desde los seis años. - Modorra
- Sopor, pesadez, sueño.
- En el campo
La modorra del partido del domingo a las dos. - Morrá
- Golpe dado de cara. Caída de morros.
- En el campo
Se pega una morrá al chocar con el poste. - Mosqueao
- Enfadado, escamado.
- En el campo
Mosqueao con el árbitro desde la primera falta. - No, ni ná
- Doble negación que significa «anda que no».
- En el campo
«No, ni ná lo que corre este chaval.» - Ojaranzo
- Arbusto de monte bajo manchego.
- En el campo
Del ojaranzo se hacían las porterías del pueblo. - Palique
- Charla larga y sin sustancia.
- En el campo
El palique de los dos centrales mientras sacan de banda. - Pamplinas
- Tonterías, remilgos.
- En el campo
Déjate de pamplinas y mete la pierna. - Panoli
- Simple, bobalicón.
- En el campo
El panoli que pica en el amago. - Pardal
- Gorrión. También el espabilao.
- En el campo
Un pardal en el área pequeña: siempre aparece. - Peazo
- Pedazo. Se usa como intensificador.
- En el campo
«Peazo gol» sin más comentario. - Pelotera
- Riña, discusión acalorada.
- En el campo
Pelotera en el túnel de vestuarios. - Perol
- Cacharro grande. También la cabeza.
- En el campo
Le puso el perol al centro de la izquierda. - Pijo (irse al)
- Mandar a paseo. Estropearse algo.
- En el campo
La eliminatoria se fue al pijo en cinco minutos. - Pitoste
- Lío, embrollo, situación complicada.
- En el campo
Un pitoste en el área que acaba en gol. - Porrazo
- Golpe fuerte contra algo.
- En el campo
Porrazo contra la valla publicitaria. - Puñao
- Puñado, cantidad que cabe en la mano.
- En el campo
Un puñao de partidos para salvarse. - Rabotá
- Golpe dado con el rabo. Coletazo.
- En el campo
La rabotá final del equipo que se salva en la última jornada. - Rebañar
- Apurar hasta el último resto.
- En el campo
Rebañar puntos donde no los hay. - Regomello
- Desazón, congoja, inquietud.
- En el campo
El regomello de la última jornada jugándotelo todo. - Repajolero
- Maldito, dichoso.
- En el campo
La repajolera gracia del gol en propia puerta. - Retostao
- Tostado por el sol.
- En el campo
La grada de general retostá en la pretemporada. - Roña
- Suciedad pegada. Persona tacaña.
- En el campo
Roña de tobillo: el defensa que da y no deja jugar. - Sartenazo
- Golpe con la sartén. Golpe muy fuerte.
- En el campo
Sartenazo desde la frontal y a la escuadra. - Solajero
- Sol fuerte que cae a plomo.
- En el campo
Solajero en el fondo sur a las seis de la tarde. - Sopapo
- Bofetón.
- En el campo
Sopapo involuntario en el salto por alto. - Soplamocos
- Golpe dado en la cara.
- En el campo
Soplamocos en el codo a codo del córner. - Tabanazo
- Golpe fuerte, tortazo.
- En el campo
Tabanazo al central en el salto y falta clara. - Talegazo
- Caída de espaldas, batacazo.
- En el campo
Talegazo tras la entrada por detrás. - Tamién
- «También», con la sílaba comida.
- En el campo
«Y tamién había que marcar al otro.» - Tantico
- Un poquito, un momento.
- En el campo
Un tantico más de calma en el último pase. - Tarabilla
- Persona que habla sin parar.
- En el campo
El tarabilla del fondo que narra el partido entero. - Tieso
- Rígido. También sin dinero.
- En el campo
Se queda tieso en el uno contra uno. - Torrar
- Tostar, achicharrar.
- En el campo
Torrarse en la grada de un campo sin sombra. - Trajinar
- Andar de acá para allá, trabajar sin parar.
- En el campo
El lateral trajina la banda los noventa minutos. - Traspiés
- Tropezón, resbalón.
- En el campo
El traspiés del delantero en el penalti. - Trócola
- Polea del pozo.
- En el campo
Girar como una trócola en el regate. - Trompazo
- Golpe muy fuerte, choque.
- En el campo
Trompazo contra el poste tras el despeje. - Zagal
- Muchacho, chaval joven.
- En el campo
El zagal del filial debutando en el Belmonte. - Zampar
- Comer con ansia. Meter algo de golpe.
- En el campo
Zamparla dentro con el interior del pie. - Zapatiesta
- Follón grande, desmadre, pelea acalorada.
- En el campo
Zapatiesta en el área tras el penalti no pitado. - Zorrica
- Siestecita corta.
- En el campo
La zorrica de después de comer antes del partido de las cinco. - Zurriagazo
- Latigazo. Golpe seco y violento.
- En el campo
Zurriagazo de zurda desde treinta metros.
Para quien quiera comprobarlo todo
- Vocabulario compartido: El Bienhablao, diccionario del vocabulario común de Albacete, Ciudad Real, Guadalajara, Cuenca y Toledo.
- Estudios de referencia: Chacón Berruga, El habla de La Roda de La Mancha (Instituto de Estudios Albacetenses y CSIC, 1981); Serna Pérez, Así habla La Mancha (1983).
- Delimitación del habla manchega: grupo GraVa, Universidad de Castilla-La Mancha — La Mancha, Campo de Montiel, Tierra de Alarcón, Campo de Calatrava y la Mesa de Ocaña.
- Motes y gentilicios: Diccionario de gentilicios y seudogentilicios de la provincia de Albacete, revista Zahora, número 42 (Instituto de Estudios Albacetenses).
- Difusión reciente: entre 2002 y 2006, «gambitero» y «apechusques» salen de la provincia con Los Chanantes en televisión.
- Nota: las acepciones proceden de recopilaciones divulgativas y del uso corriente, no de un diccionario académico.