Queso Mecánico: por qué llaman así al Albacete Balompié
De Segunda B a séptimo en Primera en tres temporadas, con Benito Floro en el banquillo y Zalazar de estandarte. El apodo mezcla el queso de La Mancha con la Naranja Mecánica de Cruyff, y sigue vivo treinta y cinco años después.
Juanito, una cosa que nunca te he preguntado en serio. ¿De dónde sale eso de llamar al Alba el Queso Mecánico? Porque lo dice todo el mundo, hasta la gente de fuera.
De dónde sale, Llanos, es media broma y media declaración de amor. El queso es de aquí, es lo que se conoce de La Mancha en toda España. Y lo de "mecánico" viene prestado: así llamaban a la Holanda de Cruyff de los años setenta, la Naranja Mecánica, el fútbol total. Junta las dos cosas y te sale un equipo de una capital de provincia jugando como si fuera Holanda. Queso Mecánico.
¿Y cuándo se empezó a decir?
En la época en que el club consiguió lo más grande de su historia, finales de los ochenta y los noventa. Ahí se pegó el nombre y ahí se quedó, hasta hoy. Pero para entenderlo hay que empezar en 1989, cuando llegó al Belmonte un entrenador asturiano que casi nadie conocía: Benito Floro. Presidente, Rafael Candel. Equipo, en Segunda B.
Y ahí empezó todo.
Ahí empezó. Su primera temporada, la 89/90, campeón de grupo y ascenso a Segunda División. La siguiente, la 90/91, ascenso a Primera. Primera vez en la historia del club, Llanos. Nunca habíamos estado. Y en Segunda no fue de rebote: campeón.
Yo eso lo recuerdo como si fuera esta mañana. La gente en la calle.
El 9 de junio de 1991, desde el balcón del Ayuntamiento, Catali, el capitán, que además era de aquí, de Albacete, soltó aquello de «¡Europa, prepárate!». Imagínate. Un equipo que acababa de subir de Segunda B dos años antes avisando a Europa desde un balcón de la calle.
Y casi acierta.
Casi acierta, y por eso el apodo se hizo grande. La temporada 91/92 el club se convirtió en Sociedad Anónima Deportiva, como mandaba la ley de entonces, y fue la revelación de la Liga: séptimo, quince jornadas seguidas sin perder, y a un punto de meterse en la Copa de la UEFA. Un punto, Llanos. Llevamos diez mil aficionados al Bernabéu y le tuteamos al Barcelona de Cruyff en el Belmonte.
Cuéntame la alineación, que sé que te la sabes.
(orgulloso) Conejo en la portería, Coco, Catali, Chesa, Geli, Julio Soler, Juárez, Menéndez, Zalazar, Aquino y Antonio. Y por ahí Parri, Manolo S., Oliete, Corbalán, Echeverri, Rommel Fernández... Era un bloque, más que once nombres.
Zalazar, madre mía, Zalazar.
El uruguayo. Llegó del Espanyol para la 90/91 y en el partido contra el Salamanca metió los dos goles que nos subieron a Primera. Terminó siendo el jugador con más partidos y más goles del Albacete en Primera División: 180 partidos y 57 goles. Y en el 91-92 le dieron el Trofeo EFE al mejor jugador sudamericano de la temporada. Aquí, en Albacete.
¿Y qué tenía ese equipo para jugar así? Porque no había dinero.
Cabeza. Floro era un teórico, tenía métodos casi de matemáticas. Ensayaba los saques de esquina con remate desde la frontal del área, cosas que entonces nadie hacía. Y usaba psicólogos para la plantilla, que en 1991 en España era casi ciencia ficción. Lo demás era solidez, solidaridad y entrega. Ese fútbol ofensivo y ordenado es el que hizo que los periódicos empezaran a comparar al Alba con los equipos grandes de la historia.
¿Y cuánto duró?
Cinco temporadas seguidas en Primera, hasta la 95/96, cuando bajamos tras perder la promoción de permanencia. En medio, en la 94/95, jugamos las semifinales de la Copa del Rey contra el Valencia y se nos escapó en el último suspiro: 1-1 allí y 2-1 en la vuelta. Y luego el club volvió a Primera en la 2003-04 y la 2004-05. Siete temporadas en total en la máxima categoría.
Y aun así, treinta y cinco años después, seguimos siendo el Queso Mecánico.
Seguimos. Y eso es lo bonito, Llanos: el apodo no lo puso el club ni una agencia de publicidad, lo puso la gente y lo repitió la prensa hasta que se quedó. Es de la afición. Cuando alguien de fuera dice "el Queso Mecánico", está nombrando sin saberlo a Floro, a Zalazar, a Catali en el balcón y a una ciudad que un año se atrevió a avisar a Europa.
Aúpa Alba, Juanito.
Aúpa Alba siempre. Y si alguien quiere saber de dónde sale ese grito, eso ya es otra historia que también te tengo que contar.
Para quien quiera comprobarlo todo
- Fuente principal: Wikipedia, «Queso mecánico» y «Albacete Balompié».
- Sobre el origen del apodo: LaLiga, «¿Por qué al Albacete se le llama El Queso Mecánico?»; y la comparación con la Naranja Mecánica de Cruyff recogida por OneFootball, «¿Por qué se le conoce al Albacete BP como El Queso Mecánico?».
- El balcón del Ayuntamiento: La Tribuna de Albacete, «El 9 de junio de 1991 nació el Queso Mecánico» (29 de noviembre de 2009), donde se recoge el «¡Europa, prepárate!» del capitán Catali.
- Sobre Benito Floro y aquella plantilla: revista Panenka, «La salvajada del Queso Mecánico»; y Desmarcados, «El Queso Mecánico de Benito Floro. Albacete Balompié 1991-1992».
- Datos de Zalazar: 180 partidos y 57 goles en Primera División con el Albacete Balompié; Trofeo EFE al mejor jugador sudamericano de la temporada 1991-92.
- Fechas clave: llegada de Benito Floro y ascenso a Segunda, 1989/90; ascenso a Primera, 1990/91; séptimo puesto y apodo consolidado, 1991/92; descenso, 1995/96; regreso a Primera, 2003-04 y 2004-05.
- Nota: no reproducimos escudos ni marcas del club. Este es un proyecto creativo no oficial.